martes, 15 de octubre de 2013

PARATEXTOS - INTRODUCCIÓN A LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA

15/10/2013
PARATEXTOS


Aunque la noción de paratexto no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE), su uso es frecuente en el ámbito de la lingüística. Se conoce como paratexto a aquellos mensajes, postulados o expresiones que complementan  el contenido principal de un texto. Su finalidad es aportar más información sobre la obra en cuestión y organizar su estructura.

Los paratextos son todos los elementos que rodean al texto. Los paratextos permiten anticipar el contenido de un texto. Algunos elementos de paratextos son: título, índice, gráficos, diagramas, etc.

El título y los subtítulos de un libro son considerados como paratextos, al igual que un prólogo, las dedicatorias, un índice, las notas al margen y otros enunciados. Estos paratextos son creados por el propio autor.

Supongamos que un autor escribe una novela de 120 páginas sobre un niño que quería visitar la Luna.

En todas esas páginas desarrolla su historia: aparte, incluye paratextos como el título (“Sueños que escapan del mundo”), subtítulos (“El nacimiento de una ilusión”, “Preparativos para el vuelo”) y una dedicatoria (“A mi esposa Fátima y mis hijos Romeo y Luis”).

La editorial, por otra parte, también puede incluir paratextos, independientemente de los incluidos por el propio autor. Así aparecen textos en solapas (“John Kuclick, nacido el 18 de marzo de 1940, es un autor norteamericano que comenzó su carrera literaria cuando tenía 18 años de edad…”), el lomo (“Sueños que escapan del mundo, de John Kuclick”) y en otros sectores del libro.

Cuando la obra en cuestión es una investigación, es habitual que el autor mencione las fuentes que consultó en la bibliografía. También es probable que, si el libro es de carácter técnico, se presente un glosario. Ambas secciones (bibliografía y glosario) forman parte de los elementos paratextuales.

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